La Hija del Espantapájaros de María Gripe

Recuerdos Literarios 3

La Hija del Espantapájaros de María Gripe

Una de las autoras cuya obra recuerdo con más cariño de mi infancia y primera adolescencia es María Gripe. Novelas como Agnes Cecilia, Los escarabajos vuelan al atardecer, Los hijos del vidriero, La Hija del Espantapájaros o la trilogía de las sombras, me hicieron pasar muy buenos ratos, algunas de ellas más de una vez e incluso ya de adulta.

María Gripe (ya fallecida), nació en Suecia en 1923 y sus novelas con conflictos realistas y hasta entonces poco o nada trabajados en ese estilo en novelas para el público infantil y juvenil, supusieron un cambio importante en el género. Casi toda su obra traducida al castellano (desconozco si toda su obra en general) la escribió entre los años ´60 y los años ´80.

De esta autora, mi novela favorita, indiscutiblemente, es La Hija del Espantapájaros. Esta historia me conmovió ya la primera vez que la leí, no recuerdo si me la regalaron para un cumpleaños o fue una Navidad, pero me encantó la historia de Loella, la niña que prefería dar cariño a un espantapájaros porque no tenía al lado a sus padres para darlo ni recibirlo. A lo largo de los años he ido sacándole muchos matices a la historia y viéndola desde muchos más angulos muy enriquecedores, pero siempre me quedará esa sensación de querer dar cariño en la distancia a un personaje de tinta y papel.

La Hija del Espantapájaros - María GripeLoella, la niña protagonista, vive en una cabaña en un claro del bosque, en una zona rural de Suecia. Tiene doce años y vive con sus dos hermanitos pequeños, dos gemelos de corta edad, de los que debe ocuparse. Su madre, una mujer de pocas luces, más soñadora que otra cosa y tremendamente irresponsable los ha dejado solos, en principio durante unas semanas, hasta primeros de Octubre, por un trabajo en la ciudad. Pero cuando comienza el libro ya es noviembre y aún no ha regresado.

Loella no está del todo sola en la vida, pues además de los gemelos tiene a la tía Adina, a Fredrik Olsson y a Papá Pelerín. Tía Adina es una mujer del pueblo que siente piedad por los pequeños y suele acudir una vez por semana a la cabaña, les lleva alguna cosa de comer y se ocupa como puede de que Loella aprenda algunas cosas que para ella son importantes, como leer, escribir y cuestiones religiosas. Fredrik Olsson es un viejillo cascarrabias y solitario que vive en otro punto del bosque y que suele dejar en los bolsillos del espantapájaros botellas de leche, las pocas cartas que envía la madre de Loella y algún sello del extranjero pues sabe que la niña los colecciona. Papá Pelerín es el espantapájaros o espantapersonas que Loella vistió con las ropas que encontró en la buhardilla de cuando su padre aún vivía en ella y le dió ese nombre… porque le pareció bien.

No sé cuántas veces habré leído esta historia, pero muchas, muchísimas. Todavía la leo de vez en cuando, no os digo más. Y siempre disfruto y padezco con la protagonista.

En las primeras páginas de la novela, un día Loella llega al claro del bosque en que vive y descubre un coche con un hombre y una mujer que hablan de ella, de su madre e incluso de su padre, del que ella apenas recuerda nada. Así descubre, de boca de dos desconocidos, cosas importantes de su vida que no sabía, como que su padre la quiso mucho y era muy diferente del padre de los gemelos. Loella espanta a la pareja de desconocidos pero pocos días después llegan algunas personas de los Servicios Sociales y a ellos si que no les puede espantar; la mujer desconocida, una amiga de la madre de Loella, se lleva a los gemelos a su casa pero Loella debe ingresar en el Hogar de los Niños, un centro para niños mayores y adolescentes que no pueden vivir, por diversos motivos, con sus padres.

No puedo decir a lo largo de los años y las lecturas de la novela qué impresión me suponía este lugar. Cuando era niña lo veía algo así como un horfanato para niños cuyos padres no estaban muertos. Después como la versión blanca de un centro de acogida que se me antojaba (y lo sigue haciendo) mucho más duro que lo que se mostraba ahí, menos interesado en la felicidad de los pequeños y mucho más inhóspito en la realidad que en la novela. Ahora lo veo como el ideal o cercano al ideal del lugar en que niños en esas situaciones deberían vivir. Supongo que tiene más que ver con que la acción transcurra en Suecia que con que sea una novela indicada para niños a partir de los 12 años. Se entiende de otra manera el estado del bienestar y la protección a la infancia.

No voy a contaros mucho más porque si no conocéis la novela, tengáis la edad que tengáis, espero que os animéis a disfrutarla y, si tenéis hijos de una edad adecuada, podáis compartirla con ellos (podéis encontrarla en Amazon). Sólo os diré que es un libro que guardo con mucho cariño, que tengo muy manoseado y que es muy importante para mi.

¿Lo conocéis?

Marhya

Marhya

Me llamo María pero en el mundo online se me conoce más como Marhya. Desde hace más de siete años escribo el blog En Mil Batallas como dice su sobrenombre un blog de "cocina, literatura y otras aventuras". Ahora acompañaré a mi hermana en esta aventura escribiendo críticas de las novelas que vaya leyendo y algunos artículos tanto objetivos como de opinión sobre diversas cuestiones relacionadas con el mundo literario.

3 Comentarios en “La Hija del Espantapájaros de María Gripe”

  1. Maria

    El libro lo he visto muchas veces, pero no lo he leído nunca. Sí leí Los escarabajos… y tengo pendiente el ciclo de las sombras. Son de estos libros evocadores de la infancia, ¿no? Lo apuntaré para leerlo con Joel, que ya tiene 10 años, y ya te contaré.

  2. Marhya

    Bueno, no sé si evocadora es la palabra para describirlo, pero creo que es muy buen libro, yo le tengo mucho cariño. Lo que ya estoy perdida con el mundo infantil y no sé decirte cómo se verá desde los 10, sólo cómo lo vi yo entonces. Además hay cosas que los niños de ahora están más preparados para entender porque es habitual y cuando lo leí yo era algo mas inusual, como que haya padres separados y esas cosas.
    Besos.

  3. Isabel

    Yo también me acuerdo de La Hija del Espantapájaros, es un libro muy bonito. He leído también el de Los Hijos del Vidriero y los de las Sombras pero los otros que nombras de María Gripe, no.

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