Across the Line – Kate Willoughby

Críticas 0 ★★★★½

Across the Line – Kate Willoughby Across the Line de Kate Willoughby
      Serie: In The Zone #2
      Editorial: Carina Press
            Fecha de Publicación: 2014
            ISBN: 9781426898846 / B00KPJNKTE
            Páginas/Tamaño: 287p / 503KB
            Formato: eBook
      Genero: Contemporánea
            four-half-stars
      All Romance   Kindle (Es)   Kindle (USA) 
Calder Griffin necesita volver a ponerse en forma. Apartado del hielo durante la última temporada a causa de una lesión, está decidido a regresar a los San Diego Barracudas y jugar el mejor hockey de su carrera. Incluso puede que este sea el año en que consiga superar a su talentoso hermano mayor.

Durante meses, Becca Chen ha puesto todas sus energías en Cups, su restaurante, desesperada por demostrar a su familia que puede triunfar en la carrera que ha elegido, no la que sus padres querían para ella. Pero después de pasar un vuelo de cinco horas flirteando con el encantador, Magia-sobre-el-hielo Carter, se dice a sí misma que lo que necesita es una aventura.

Becca y Calder no pueden quitarse las manos de encima, pero saben que su relación no puede durar. Viven en costas opuestas y ambos están dedicados más del 100% a sus carreras. Todo lo que tienen que hacer es evitar que sus sentimientos crucen la línea que separa la lujuria del amor...

Esta es la segunda novela de la serie In the Zone; serie que gira entorno al equipo de hockey los Barracudas de San Diego. Hace unos pocos días os contaba cuánto me había gustado la primera, On The Surface. Tanto, que no tardé ni 24 horas en comprar Across the Line, porque me había quedado con muchísimas ganas de más.


Lo primero, mudarte no es un error. No es tan difícil vivir conmigo. Bajo la tapa del baño y cierro la puñetera pasta de dientes. No flipo ante la visión de una caja de tampones en el baño.

A Calder le conocimos en el primer libro y aunque no tenía una presencia tan importante como otros jugadores fue suficiente para ver que era buen compañero y, mejor aún, buena persona; suficiente para que me gustara y quisiera que fuese uno de los próximos protagonistas aunque, siendo totalmente sincera, lo que yo esperaba era que está nueva entrega fuera la historia de otro de los jugadores, Alex Sullivan, ya que era el que más me había intrigado de todos los Barracudas. De cualquier manera, la primera imagen que tenemos de Calder en Across the Line es de él hablando con un niño pequeño que se le ha acercado mientras espera para coger un avión y visitar a sus padres antes de que empiece la temporada de hockey y, con ese sencillo gesto, Willoughby ha conseguido que Calder me conquiste nada más empezar el primer capítulo: guapo, divertido, deportista y amable con los críos ¡menos mal que no tardamos demasiado en ver algunos de sus defectos porque si no resultaría incluso demasiado perfecto!

 

Calder Griffin “Griff” lleva siete meses alejado del hielo por una lesión en una rodilla. Antes de meterse de lleno en la pre-temporada, donde espera terminar de recuperarse de la lesión y recobrar la forma física, decide visitar a sus padres durante una semana en Ithaca, su ciudad natal; una buena forma de descansar, terminar de recuperar energías y disfrutar de los mimos y comidas caseras de su madre antes de tener que ponerse de nuevo en serio con los entrenamientos y dejar atrás los kilos de más que los meses de inactividad y su afición por los dulces le han hecho ganar. Cuando se sienta a su lado en el avión una preciosa joven asiática, se siente afortunado de tener cinco horas para intentar ligar con ella.

Becca Chen, dueña de un pequeño restaurante -Cups- que se especializa en sopas y copas hechas de lechuga con distintos rellenos, vuelve a casa tras una convención de restauradores. Desde el mismo momento en que se sienta a su lado en el avión reconoce a Calder, pero no porque sea fan del hockey, no; le reconoce porque fueron a la misma clase cuando ambos tenían diez años y Calder y su mejor amigo solían burlarse de ella, por lo que considera encontrarse con él como compañero de asiento, el toque de mala suerte que equilibra la buena suerte de tener un asiento en primera. Sin embargo, el jugador sentado a su lado es guapísimo, encantador y la escucha como si de verdad le interesase lo que le está contando… poco o nada queda en él del capullo pre-adolescente que recuerda y se lo pasa tan bien conversando con él, que las cinco horas de vuelo se pasan casi sin enterarse.

A pesar de lo bien que ambos lo han pasado durante el vuelo, se despiden al aterrizar, Calder sólo tiene una semana para estar con su familia y Becca está muy ocupada con su negocio pero, animado por su madre (y no es que ésta necesite insistir demasiado), él la llama esa misma noche para preguntar si pueden verse de nuevo mientras está en la ciudad. Pronto una cita se convierte en dos y aunque saben que no tienen futuro, la química entre ellos es increíble por lo que deciden tener una breve aventura, sin ataduras ni complicaciones; parece sencillo, pero una vez que a las hormonas se suma el corazón, la sencillez desaparece y no tardan en querer cada vez más. Mantener una relación a distancia no es fácil aunque los dos están dispuestos a intentarlo ¿podrán hacerla funcionar? ¿Los cambios inesperados que surgen en sus vidas les unirán más o les separarán para siempre?

 

Terminé de leer el libro en unas pocas horas, me estaba gustando tanto que no lo podía soltar y además la historia tiene un ritmo muy ágil. La relación entre Calder y Becca comienza y evoluciona a un ritmo casi acelerado, la química entre ellos es tan intensa que no pueden evitar saltar de lleno a una relación (y eso que Becca tenía sus reticencias) pero no de una forma que resulte increíble; al contrario, porque rápido no equivale a bonito y perfecto y Willoughby nos demuestra que para que una pareja funcione la atracción no es suficiente, ni siquiera lo es el amor, lo que hace falta es trabajar en la relación, hacer sacrificios de vez en cuando…

Me ha gustado prácticamente todo de esta novela. Los protagonistas, los secundarios, la trama, la ambientación…

A Calder le habían pillado tan a menudo soñando despierto con Becca que alguien -probablemente Mac- había dejado una carta falsa en su taquilla, diciendo que su carné de hombre había sido revocado.

Como decía al principio, Calder me ha conquistado desde la primera página. El tío es amable con sus seguidores, inteligente, divertido, cariñoso con su madre… pero también tiene defectos: por ejemplo, en muchos aspectos es generoso pero cuando piensa en que quiere estar con Becca y que ella podría abrir un nuevo Cups en San Diego (donde está seguro que tendría incluso más éxito que en Ithaca) para así poder estar juntos, no se si llamarlo egoísmo o falta de pensar a fondo en todas las posibilidades, pero me daban ganas de decirle “Claro, guapo, ¿y si dentro de un mes te traspasan a otro equipo? Total, como es tan fácil abrir un restaurante o su negocio es menos importante que tu carrera deportiva”, supongo que es más lo segundo, porque está más que dispuesto a prestarle dinero a Becca para lo que necesite; quiero pensar que es la fuerza de sus sentimientos por Becca lo que le ciega a ver más allá pero cuando empieza a pensar así, ha sido uno de los pocos momentos en que Calder no me ha gustado tanto.

Becca es muy trabajadora. Me gustan su tenacidad y la pasión que pone en sus creaciones culinarias pero, en contraste, es muy fría en lo que se refiere a las relaciones personales y le cuesta mucho relajarse y ceder el control -tampoco es de extrañar con una familia que no sólo no la apoya si no que aprovecha cualquier detalle, por pequeño que sea, para censurarla-.

En cuanto a secundarios, para mi lo mejor es reencontrarnos con Erin y Tim el día de su boda. Me encanta que Erin y Becca se hagan grandes amigas una vez que ésta última ha aprendido a empezar a abrirse a los demás. Me gusta que ambos apoyen a Calder y Becca como pareja pero también como personas individuales cuando lo necesitan, y los consejos que Tim le da a Calder en cuanto a relaciones.

En Ithaca, me gustan mucho la madre de Calder y Savannah, una de las trabajadoras de Cups con la que al principio Becca tiene una relación cordial, pero manteniendo la distancia jefa/empleada, y con la que se va formando una amistad que convierte a Savannah en uno de los mejores apoyos para Becca.

Hart, el mayor de los hermanos Griffin, también es un exitoso jugador lo que hace que Calder se sienta en su sombra. Aunque de pequeños estaban muy unidos, se distanciaron hace ya mucho tiempo y a Calder no le hace precisamente feliz que Hart firme un contrato con los Barracudas. No quiero revelar los detalles reales de ese distanciamiento porque no se descubre hasta bien avanzado el libro (aunque me lo había imaginado en los primeros capítulos) y es importante. Pero esa revelación y sus consecuencias han sido una parte de la trama que me han gustado mucho. Ojalá fuera algo que apareciera más en ese tipo de novelas.

Por supuesto, aparecen otros miembros de los Barracudas, incluido Alex Sullivan (yo sigo insistiendo en que quiero su libro YA, y sé que no soy la única, lo que me hace temer que precisamente la autora vaya a dejar su historia para el final de la serie). Es muy divertido ver as bromas que se gastan, ¡sobre todo las que gastan a los novatos! Pero lo que más me gusta de ellos es cómo forman equipo dentro y fuera del hielo, especialmente en los momentos importantes.

 

Across the Line cuenta una historia sexy, con momentos dulces pero también amargos, trata temas serios y reales pero todo ello entremezclado con toques de humor, con personajes complejos y agradables… en definitiva, es una novela que no os podéis perder si os gusta este género.

Isabel

Isabel

Nací en el Pais Vasco en junio de 1981, estudié Información y Comercialización Turística pero llevo más de doce años trabajando en el sector del comercio. Adicta a la lectura prácticamente desde que tengo uso de memoria, comencé a escribir artículos y críticas literarias animada por mis amigas.
Mis preferidas son las novelas románticas, me gustan casi todas las temáticas: contemporánea, histórica, paranormal, suspense... aunque también tengo algunas manías.
FacebookGoodreadsTwitterPinterest

  El corazón de un blog late más fuerte con cada comentario que recibe, ¿nos dejas el tuyo?    

Deja un comentario