Covering Kendall – Julie Brannagh

Críticas 0 ★★★★½

Covering Kendall – Julie Brannagh Covering Kendall de Julie Brannagh
      Serie: Love and Football #04
      Editorial: Avon Impulse
            Fecha de Publicación: 2014
            ISBN: 978-0062363824
            ASIN: B00JDKBU1Q
            Páginas/Tamaño: 384
            Formato: eBook
      Genero: Contemporánea
            four-half-stars
All Romance   Kindle (Es)   Kindle (USA)  Book Depository   Amazon.com
Kendall Tracy, directora general de los San Francisco Miners, no es de las que toma decisiones precipitadas o tiene aventuras de una noche. Pero cuando se encuentra a solas en una habitación de hotel con un hombre tan guapo que la deja sin respiración -y que le resulta extrañamente familiar-, Kendall tira sus propias reglas por la ventana... y estas vuelven para explotarle en la cara.

Drew McCoy debería resultarle familiar; es el jugador estrella del equipo archirrival del suyo, los Seattle Sharks. Lo que, básicamente, convierte a Drew y Kendall en los Romeo y Julieta del fútbol profesional... bueno, sin la parte de las muertes.

No es que sea un problema. Los dos acuerdan fingir que su encuentro nunca sucedió. Al fin y al cabo, no puede salir nada bueno de ello, ¿no?

Drew no está tan seguro. Kendall puede no ser la mujer indicada para él, pero no puede dejar de pensar en ella, y algunos riesgos merecen la pena. Porque las apuestas son siempre más arriesgadas cuando te lo juegas todo.

Covering Kendall es la cuarta novela dentro de la divertida y emocionante serie Love and Football de Julie Brannagh. Esta serie gira en torno a un equipo de fútbol americano, los Seattle Sharks. Ya os he contado en varias ocasiones que me encantan los romances deportivos y esta serie me enganchó desde la primera novela y se ha convertido en una de mis favoritas.

A Drew, el protagonista de Covering Kendall, le conocimos bastante bien en el libro anterior Catching Cameron y fue un personaje que me gustó mucho así que estaba deseando que tuviera su propia historia.

 

A Drew McCoy, estrella de los Seattle Sharks, le gusta pasar parte de su tiempo libre en una de las librerías de la ciudad aunque para evitar ser reconocido por otros clientes tenga que enfundarse un gorro que tape sus características greñas rubias y parte de su cara. En una de sus visitas durante una tarde lluviosa, ve un cartel anunciando una charla con firma de libros y le parece una manera perfecta de entretenerse durante un par de horas.

 

Una firma de libros vacía: malo para el autor pero genial para Drew. Podía gozar de una de sus aficiones menos populares en total anonimato. Le encanta su trabajo. Apreciaba a los seguidores de los Sharks, Sin embargo, no le gustaba la incapacidad para moverse libremente en publico. Disfrutaba de cualquier situación en la que pudiera ser sólo otro ratón de biblioteca.

 

Kendall Tracy se encuentra en Seattle por una cuestión de trabajo. Cuando sale a dar un paseo para despejarse, la sorprende una lluvia torrencial y tiene que meterse en la librería más cercana para resguardarse del agua. Aunque Kendall tiene un libro electrónico, le gusta la idea de poder escoger un par de libros para disfrutar esa noche en su habitación de hotel y cuando ve que poco más tarde va a haber una charla sobre una nueva biografía de Carl Sagan, decide quedarse a escucharla y de paso conseguir un libro firmado para su padre, fan del astrónomo.

A causa del tiempo, no hay mucha gente en la librería y como Kendall y Drew son los únicos sentados esperando a que de comienzo la charla entablan conversación. Cuando uno de los empleados de la librería anuncia que el autor del libro no va a poder llegar, los dos deciden tomarse un café juntos para poder seguir disfrutando de su conversación, a través de la cuál descubren que tiene mucho en común, incluyendo una irresistible atracción. Kendall no es la clase de mujer que tiene aventuras, pero cuando Drew la acompaña a su hotel, piensa ¿por qué no? Al menos hasta que él se quita el gorro y se da cuenta de porqué le sonaba tanto su cara. Como directora general de un equipo de la NFL, no puede liarse con un jugador de otro equipo. ¿Qué pensaría todo el mundo? Especialmente sus compañeros que no ven con buenos ojos que una mujer haya pasado por encima de todos ellos y conseguido el puesto aunque sea de manera provisional.

Drew entiende los motivos de Kendall para rechazarle, pero no puede dejar de pensar en ella y decide que quiere pasar más tiempo con ella y conocerla mejor, aunque tenga que ser en secreto. Pero cuando la gente te reconoce por la calle donde quiera que vayas, es casi imposible mantener un secreto. ¿Podrá convencer a Kendall de que le dé una oportunidad a su relación?

 

Él quería hablar primero. La mayoría de los tíos no querían hablar en absoluto, ni antes ni después.

 

Creo que no voy a sorprender a nadie al decir que me ha gustado muchísimo Covering Kendall y es que tiene casi todos los ingredientes para ser la lectura perfecta: personajes creíbles y bien construidos por los que es fácil sentirse atraídos y, sobre todo, con los que podemos vernos identificados; secundarios encantadores que aportan a la trama sin desviar la atención de la pareja principal; situaciones cotidianas y algunas muy de triste actualidad que ayudan a dar un toque de realidad a la historia; y los suficientes obstáculos para dar mayor interés a la relación entre los protagonistas. Vayamos por partes.

Drew y Kendall son grandes personajes, ya sea individualmente o como pareja. Una de las cosas que tienen en común y que me encanta, es que los dos son grandes aficionados a la lectura; para mi eso siempre les da punto extra para que me gusten.

-¿El último libro que he leído? Uuumm -Fingió pensarlo por un minuto. No iba a decirle que a principios de semana había pasado la mayor parte de la noche leyendo el último libro de Loretta Chase. Normalmente se relajaba después de un día teniendo que enfrentarse a sus hiper-masculinos compañeros de trabajo sumergiéndose en las historias de amor de los personajes de ficción que vivieron hace doscientos años.

De Drew ya habíamos visto con anterioridad que además de guapísimo (en alguna ocasión Kendall le compara con un vikingo), es inteligente, divertido, buen amigo… todos rasgos que se confirman en Covering Kendall donde además descubrimos que es amable, compasivo, un poco impulsivo y tiene un toque de dulzura. Drew tiene una gran familia y espera en algún momento formar la suya propia, aunque sus expectativas de la mujer y la familia perfecta no son muy realistas y parte de su evolución como personaje es dejar atrás esas ideas preconcebidas para apreciar lo que tiene y lo que puede llegar a tener con Kendall.

Se daba cuenta de que sus expectativas eran ridículas. No era que pensase que la mujer de sus sueños tuviera que pasarse todo el día abrillantado sus trofeos de la liga de fútbol infantil. No era tan machito que no fuera capaz de poner una lavadora o pasar la aspiradora. Hacían falta dos personas para convertir una casa en un hogar. Y aún así, realmente quería encontrar una mujer que desease una familia y una casa como en la que él había crecido.

Kendall me ha impresionado. Es una mujer inteligente, trabajadora y fuerte que no se deja avasallar -tiene que serlo para desenvolverse en un mundo laboral dominado por hombres- pero aunque haya tenido que endurecerse para sobrevivir en ese mundo, es compasiva y amable. En la vida real, hay muy pocas mujeres que ocupen un cargo importante en un equipo de fútbol profesional y en la novela, Kendall ocupa el más alto de todos, el de Directora General de la franquicia; es cierto que el puesto se lo han dado de forma temporal pero para ella es un sueño hecho realidad por el que lleva luchando desde que era una adolescente cuando comenzó a trabajar para el equipo, subiendo poco a poco en el escalafón con trabajo duro y tenacidad y teniendo que esquivar, incluso ahora, las zancadillas de sus compañeros.

En cuanto a personajes secundarios, volvemos a reencontrarnos con varios jugadores de los Sharks, incluidos Brandon (Blitzing Emily) y Zach (Catching Cameron) pero sobre todo Derrick y Seth, los mejores amigos de Drew dentro del equipo. Me gusta mucho ver la amistad entre los tres, que va mucho más allá de la típica camaradería entre compañeros (Derrick será el protagonista de la próxima entrega de la serie, en diciembre, y espero que Seth lo sea de la que se publicará la primavera que viene aunque en su caso no estoy segura de si será así o no). Por parte de Kendall, tenemos a Sidney, quien trabaja como su ayudante y además es una buena amiga.

Sin embargo, los secundarios que destacan por encima de los demás son los padres de Drew, Bonnie y Neil. La relación de Drew con sus padres dice mucho de él como persona, como tambien lo hace su reacción cuando descubre a su padre en su casa después de abandonar temporalmente a su mujer. Drew siempre ha admirado la relación de sus padres, de hecho, es la clase de relación que él quiere tener pero ahora las cosas han cambiado entre ellos. Al haber abandonado todos los hijos la casa, Bonnie necesita algo con lo que ocupar su tiempo y sentirse útil por lo que se ha buscado un trabajo y Neil está resentido porque a veces llega cansada y no tiene ganas de hacer la cena o no tiene tanto tiempo para él. ¿Estáis pensando que el padre de Drew es un capullo? Sí, un poco, pero ese cambio que han sufrido los dos y cómo les ha afectado, me ha parecido muy realista.

Hablando de realismo, un trabajo como el de Kendall absorbe mucho, requiere muchas horas al día, y como tantas otras mujeres en este mundo a veces eso le hace plantearse si tendrá que elegir entre tener una carrera o una relación, aunque espera (y merece) poder tener ambas. También es muy realista las dificultades a las que se enfrenta Kendall en su trabajo; en teoría la liga de fútbol profesional tiene normas anti-discriminatorias pero de momento y como ocurre en otros ámbitos del mundo laboral, son poco más que palabras y me gusta que sea uno de los problemas que Julie Brannagh saca a la luz, como también hace con el hecho de que como parte de su trabajo, Kendall tenga que decidir qué hacer con un futbolista que maltrata a su novia ya que, desgraciadamente, hace poco han salido a la luz varios casos de este tipo y en la vida real, como en la novela, todavía hay gente en las franquicias a los que les parece más importante lo que ese jugador aporta al equipo en el campo que lo que haga fuera de éste y que ni se plantea condenar sus acciones y suspender al jugador para que ese no perjudique al equipo. Triste pero cierto.

Con todo esto y, aunque como decía más arriba, Covering Kendall me ha gustado muchísimo, también tengo que confesar que me ha emocionado menos que las anteriores; no hay ningún detalle específico que diga “esto no me gusta” (bueno, el final me ha parecido muy previsible, pero aún así me ha gustado), así que lo achaco al hecho de haber llegado muy cansada del trabajo la noche que lo leí y, sobre todo, a que después de Catching Cameron, cualquier cosa que viniera detrás me iba a saber a poco.

Cada libro que forma parte de “Love and Football” puede leerse de manera independiente aunque a mi me gusta leer las series completas y, a ser posible, en orden cronológico (de hecho, podríamos decir que soy un poco maniática con el tema). Lo hagáis en orden o no, si os gusta la novela romántica contemporánea, yo os recomiendo la lectura de todos ellos: Blitzing Emily, Rushing Amy  y Catching Cameron  y que luego volváis y me contéis lo que os han parecido.

Covering Kendall

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Isabel

Isabel

Nací en el Pais Vasco en junio de 1981, estudié Información y Comercialización Turística pero llevo más de doce años trabajando en el sector del comercio. Adicta a la lectura prácticamente desde que tengo uso de memoria, comencé a escribir artículos y críticas literarias animada por mis amigas.
Mis preferidas son las novelas románticas, me gustan casi todas las temáticas: contemporánea, histórica, paranormal, suspense... aunque también tengo algunas manías.
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