Crítica: La Calle de la Judería – Tote Martínez de Lezea

Críticas 2 ★★★★★

Crítica: La Calle de la Judería – Tote Martínez de Lezea La Calle de la Judería de Toti Martínez de Lezea
      Editorial: Abra, Ttarttalo
            Fecha de Publicación: 1998
            ISBN: 978-84-8091-482-6
            Páginas/Tamaño: 518
            Formato: Tapa Dura
      Genero: Histórica, Narrativa
            five-stars
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Vitoria del siglo XV. Una historia de amores, odios y venganzas que comienza en el año 1404 con el nacimiento de Josef, segundo hijo del médico judío, David ben Sahadia. Con el tiempo, Josef se convertirá al cristianismo, mientras que su hermano Joshua se mantendrá fiel a la religión de sus antepasados.

Ambos crearán sus propias familias y sus destinos marcharán por caminos diferentes a lo largo de casi un siglo. Todo ello en el marco del casco viejo de Vitoria-Gasteiz y, en especial, la Casa del Cordón, palacio de los Sánchez de Bilbao en el cual fueron alojados los Reyes Católicos, y que aún se conserva como muestra de su antiguo esplendor.
 

Hoy vengo a  hablaros sobre  La calle de la Judería,  la primera novela que escribió la hoy ya consagrada escritora  Toti Martínez de Lezea. La razón principal por la que me atraía leer esta novela era por el tema que trata; la vida de los judíos y judeoconversos en la ciudad de Vitoria, en lugares por los que he pasado más de una  vez, razón casi coincidente (salvo que yo no he nacido en Vitoria) con la motivación por la cual fue escrita, según  palabras de la propia autora, ya que así la define ella:  “El desconocimiento sobre la vida de los judíos y de los judeoconversos en mi ciudad de nacimiento, Vitoria-Gasteiz, y también la curiosidad por saber quiénes eran y qué fue de ellos, me impulsaron a escribir esta novela basada en personajes y hechos reales aunque, lógicamente, novelados”.
La novela comienza en 1.404 cuando Yehudá  Sahadia regresa a Vitoria, después de 4 años fuera de ella, y justo cuando  Yosef, el segundo hijo de su hermano David, va a nacer. Durante  esos 4 años Yehudá  había estado estudiando en Toledo, lugar de gran relevancia en aquella época, para quien quisiera adquirir una buena cultura. El encuentro con sus hermanos y verse de nuevo en casa de sus padres aunque le llena de alegría le hace plantearse si se marchó por el deseo de adquirir mayores conocimientos o por las circunstancias que se dieron al casarse su hermano con la hermosa y dulce Sarai, y por lo que conllevaba ser el menor de los hermanos.   

 

Este es sólo el punto de partida de la novela. Esta transcurre durante casi cien años y abarca tres generaciones, con lo cual, como podéis  imaginaros,  la cantidad de personajes que la conforman es numerosísima, tanto que la autora ha tenido el buen criterio de poner al principio del libro una especie de árbol genealógico  de  los personajes a fin de que el lector pueda consultarla, si  le es preciso, (yo os confieso que la he consultado más de una vez). No quisiera con esto que penséis que es una novela complicada, todo lo contrario, es muy amena e interesante y te atrapa de principio a fin; mientras la leía ha habido momentos en los que estaba tan inmersa en ella que me sentía como si yo misma hubiera retrocedido seiscientos años y conformara parte de esa época y lugares.
La calle de la judería, ante todo, es una novela de grandes pasiones: de amores y odios, de genenosidad  y ambiciones, de amistad y envidias, de lealtades y  conveniencias, de perdones y venganzas, en la que sus personajes han de posicionarse irremediablemente hacia el cambio o permanecer en sus tradiciones, dado que las circunstancias y el tiempo en el que viven así lo imponen.
Los personajes que más me han fascinado son:
* David Sahadia, médico judío, por su apasionamiento por la vida y su apertura mental; hombre libre que sigue los dictados de su propia conciencia más que de las tradiciones y leyes de su religión, ya que aunque practicante de sus costumbres y ritos, para él lo más importante son las personas en sí mismas, independientemente de su casta o doctrina. Y también por su entrega total a su trabajo y familia.
* Yehudá,  hermano del anterior, hombre mucho más introvertido que el primero, buscador de valores internos y con grandes inquietudes existenciales y religiosas; Pero todo ello no le impide ser un gran amante también de sus gentes, su familia: hermanos, sobrinos etc. Y con un gran sentido de la sincera y perenne amistad.
* Ruma, hermana de ambos, que habiendo quedado viuda bastante joven y sin  hijos,  se dedica  en cuerpo y alma a  ayudar en casa de su hermano David, olvidándose de sí misma.
* Juan López de Mendoza, amigo de Yehudá Sahadia desde la infancia, hombre bien considerado y con gran influencia entre la nobleza vitoriana,  de muy buena posición económica; cristiano viejo, pero con una moral a su propia medida, amante de los placeres de la vida, la buena comida, las mujeres, etc. Y  a quien no le preocupa en absoluto a qué religión pertenecen unos u otros. Es éste un personaje muy importante en la novela, ya que su amistad y cariño hacia la familia Sahadia,  así como su posición entre la Nobleza de Vitoria le llevan a ser el artífice del encumbramiento de dicha familia, ya que se convierte en el benefactor del  segundo hijo de David, Yosef, para entonces ya convertido en cristiano y con el nombre de  Pedro Sánchez de Bilbao, por el que ya desde niño sintió una predilección especial.    
* Y aunque no es lo habitual al describir personajes hacerlo de a dos, la pareja formada por Pedro Sánchez de Bilbao y su esposa María Ruiz de Gaona,  ya que si bien cada uno de ellos me han parecido dignos de resaltar por  propios méritos y hablar de cada una de sus personalidades daría para mucho, la importancia que tiene la unión de ambos en el núcleo y posterior desarrollo de la trama conforman un tándem trascendente en sí mismo.

 

Al principio os contaba cual ha sido el motivo por el que me atraía leer esta novela. Mis expectativas hacia ella se han cumplido con mucho. Es una novela atractiva, que entretiene a la vez que instruye, ya que como os decía anteriormente hay mucho en ella de la historia de la propia ciudad de Vitoria durante el S. XV.  Es una novela que ha tenido gran éxito, de ella se han lanzado numerosas ediciones en diferentes formatos, y comprendo que haya alcanzado dicho éxito.

Recomiendo su lectura a todos los que os guste leer novela histórica.

 

 

Elsa

Elsa

Me llamo Elsa y soy una gran lectora desde niña aunque los quehaceres diarios no me dejan disfrutar de tanto tiempo para leer como me gustaría. Por eso procuro ser muy selectiva con los libros que leo, aunque como nos pasa a todos, no siempre acierto. Pero en ese caso nunca leo a desgana, lo dejo a un lado y empiezo una nueva lectura, sea de ficción o no.

2 Comentarios en “Crítica: La Calle de la Judería – Tote Martínez de Lezea”

  1. Marhya

    Yo lo leí hace años, aunque no me acuerdo de detalles y nombres sé que me gustó mucho. También lo leí porque yo vivía en Vitoria y me llamaba mucho la atención lo de ver esas calles medievales y edificios reflejadas en un libro histórico.
    Un beso.

  2. Elsa

    Marhya si, como dices, te gustó mucho, casi seguro que si lo lees otra vez vuelvas a disfrutar de él aún más.En cuanto a lo de conocer los lugares donde se desarrolla comprendo lo que dices. Besos.

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